En el día de la Tercera Marcha Universitaria, el Gobierno nacional anunció la  habilitación de un 0800 destinado a denunciar lo que denomina “adoctrinamiento en el ámbito educativo”. 

Esta medida, presentada bajo el argumento de proteger la libertad de conciencia, constituye en realidad un grave retroceso democrático y un ataque directo a la tarea docente.

Desde SEDEBA expresamos nuestro más enérgico rechazo a la creación de este mecanismo de vigilancia que pretende instalar la sospecha permanente en las aulas. 

La escuela argentina tiene una larga tradición de formar ciudadanos críticos, libres y responsables, enmarcados en los principios establecidos por la Ley Nacional de Educación Nº 26.206. 

Reducir esa misión a la lógica de una “batalla cultural” solo persigue deslegitimar la tarea pedagógica y someter a los educadores a la amenaza de denuncias infundadas.

Lejos de garantizar la libertad de pensamiento, este tipo de medidas alientan la censura, la autocontención y la persecución ideológica. La verdadera educación democrática se construye en el diálogo, la pluralidad de voces y el respeto a la diversidad de ideas, no en la delación ni en la criminalización del trabajo docente.

Reafirmamos, como lo han hecho generaciones de maestros y profesores, que la escuela es un espacio de construcción de saberes, de debate respetuoso y de transmisión de valores democráticos. No aceptaremos que se la convierta en un escenario de persecución política.

Convocamos a la comunidad educativa y a la sociedad en su conjunto a defender la autonomía pedagógica, la libertad académica y el derecho de enseñar y aprender sin condicionamientos ni amenazas.

La educación pública no se vigila ni se denuncia: se cuida, se defiende y se fortalece.

 

NO AL 0800 DE DENUNCIAS

DEL MINISTERIO EL MINISTERIO DE CAPITAL HUMANO

La educación no se vigila, se defiende.

La docencia argentina tiene una tradición de libertad, pluralidad y compromiso democrático.

Rechazamos la implementación de líneas de delación que buscan perseguir y censurar el trabajo docente.

La escuela pública se cuida, no se controla.