Hoy marchamos en defensa de la educación pública y de la educación técnico-profesional.
Rechazamos el proyecto del Poder Ejecutivo, que avanza en el desfinanciamiento de la educación en nuestro país.
Repudiamos especialmente lo establecido en el artículo 30, que elimina el fondo específico del 0,2 % destinado a la educación técnico-profesional y pone en riesgo el 6 % del PBI comprometido para educación.
Denunciamos el retiro del Estado de su responsabilidad indelegable, una decisión que profundiza desigualdades y debilita a la escuela pública.
La educación no es un gasto: es una inversión estratégica, construida con décadas de lucha y sostenida por políticas de Estado.
Nos movilizamos y rechazamos las reformas que mercantilizan derechos.
Sin educación no hay desarrollo. Sin financiamiento no hay futuro.


